Manipulación femenina
Hipegamia femenina
Las mujeres y el arte de manipular
- Las mujeres tenemos la fama de ser manipuladoras.
- Hay diferentes tipos de manipulación, la más conocida es la manipulación mental.
- La manipulación es paciente, astuta y amable.
- Hay esperanza para aquellos que se arrepienten.
Generalizar que las mujeres somos artistas en la manipulación puede sonar bastante ofensivo, por tanto, encasillar a una mujer como manipuladora es algo terrible; sin embargo, he de reconocer que sí sabemos cómo hacerlo y salirnos con la nuestra.
Sabemos manipular, reconozcámoslo; hay diferentes tipos de manipulación, pero a la que nos referiremos aquí es la mental; una de sus definiciones es la siguiente:
La manipulación mental está asociada a la toma de control del comportamiento de un individuo o de un grupo mediante técnicas de persuasión o de la presión psicológica. El manipulador intenta eliminar el juicio crítico de la persona, distorsionando su capacidad reflexiva.
A través de diversas técnicas, el manipulador logra influir en las acciones, el pensamiento y las emociones del sujeto. La manipulación puede desarrollarse en cualquier tipo de ámbito y relación. Existen relaciones de manipulación en el seno de las familias (padre-hijo, madre-hijo, marido-mujer, etc.), pero también en contextos muchos amplios (como la manipulación que ejerce un líder político sobre sus seguidores).[1]
¿Te suena familiar? A mí sí. No solo en mi vida o en la de algunas mujeres que conozco, sino en la historia bíblica: Jezabel, Atalía, Dalila, Sara y Herodías; leemos sus historias y nos damos cuenta del poder que tenían para hacer cambiar de parecer a quienes estaban cercanas a ellas; sin duda, tenían un alto poder de manipulación. Eran mujeres que buscaban hacer su voluntad a como diera lugar, sin pensar en las consecuencias.
Un arte maquiavélico
De todas las mujeres manipuladoras que aparecen en la Biblia, la historia de Dalila siempre me ha parecido la que mejor lo ejemplifica. Puedes leer toda la historia en el libro de Jueces capítulo 16, pero la porción que quiero compartir contigo se encuentra en los versículos 15 y 16 que dicen lo siguiente:
Así que ella le dijo: «¿Cómo puedes decir: “Te quiero”, cuando tu corazón no está conmigo? Me has engañado estas tres veces y no me has declarado dónde reside tu gran fuerza». Y como ella le presionaba diariamente con sus palabras y le apremiaba, su alma se angustió hasta la muerte.
Aquí tenemos a una mujer haciendo uso de sus encantos, pero también del amor que su esposo le profesaba para obtener información por la que le pagarían una suma de dinero. Ella estaba haciendo uso del arte de la manipulación para entablar una relación de confianza y lealtad de la que se beneficiaría en un futuro.
Podemos ver que no le importaba el mal que podría causarle a Sansón, ni lo que pasaría con ella después. En la historia podemos leer que estuvo de acuerdo en traicionar al hombre que confiaba en ella, y para obtener lo que necesitaba, tuvo que esperar, fingir y aguardar con paciencia.
La manipulación es todo un arte, uno maquiavélico [2], el manipulador se toma su tiempo en estudiar a su presa, siendo paciente y amable; en medio del estudio de la víctima, se presentará como una persona en la que se puede confiar. Además, estudiará de qué maneras puede acercarse a aquellos que ha destinado para ser sus presas y porque reconoce cuándo debe efectuar su plan.
No somos Dalila
Las mujeres podemos ser manipuladoras y llevar a cabo nuestros planes, aunque sean por motivaciones correctas; quizá buscamos manipular no para perjudicar a alguien, sino todo lo contrario. Pero lo importante aquí es que, el fin no justifica los medios. Siempre será mejor hablar con la verdad y buscar el beneficio de la persona siendo genuinas.
Aunque podemos ser manipuladoras, no somos Dalila; su historia nos recuerda que cualquier persona es capaz de cualquier cosa. Pero no solo los filisteos como Dalila, ni los incrédulos, también los creyentes somos capaces de hacer cualquier cosa y por eso necesitamos el evangelio.
Necesitamos a Cristo porque, a pesar de que podríamos ser calculadoras y manipuladoras, el Espíritu Santo que habita en nosotras nos convence de pecado, nos trae arrepentimiento y nos ayuda a alejarnos de hacer el mal, ¿fallaremos? Con seguridad, sí. Pero que eso no nos desanime, sino que nos fortalezca para ser más intencionales en la búsqueda de nuestro Dios para que podamos huir cuando se presente la tentación.
Siempre habrá esperanza para todo pecador que se arrepiente, las misericordias de Dios siguen siendo nuevas cada mañana. Cristo murió en la cruz para que pecadores como tú y yo encuentren en Él salvación si nos arrepentimos de nuestros pecados. Aún hay tiempo, no tardes en ir delante del trono porque está abierto y Cristo está hablando cosas buenas de ti. ¡Gloriosa esperanza!
Aprende
¿Qué es la manipulación? ¿Qué acciones reflejan manipulación en Dalila? ¿Cómo nos ayuda Dios a dejar la manipulación? Al leer este artículo, ¿el Espíritu Santo te convenció de estarlo haciendo? ¿Qué medidas tomarás? Es sabio y maduro reconocer cuando estamos manipulando a alguien para recibir un beneficio, para dañarlo, pero también para su bien.
Vive
Ora a Dios pidiendo perdón por la forma en la que has actuado. Confiesa la manera en la que has manipulado a las personas y, de manera intencional, intenta identificar la motivación por la cual lo has hecho.
Lidera
Acércate a una mujer que sabes que lucha con ese pecado, sé luz para ella y, de ser posible, compártele la forma en la que Dios te ha convencido y perdonado cuando has actuado de la misma forma.
Hipergamia Moderna, o cómo la mujer empoderada busca conexiones gratificantes
Las mujeres empoderadas desafían roles tradicionales mediante la hipergamia moderna, buscando relaciones basadas en valores compartidos y un crecimiento mutuo en un contexto de igualdad y respeto
La hipergamia, definida como una práctica social en la que las personas buscan una pareja de mayor estatus social o económico, ha sido históricamente asociada a los roles tradicionales, en los cuales el hombre ocupaba una posición más poderosa que la mujer. Desafiando este mito arcaico y desfasado en la actualidad, la Hipergamia Moderna defiende que las mujeres, empoderadas económica y profesionalmente, pueden elegir parejas basándose en valores compartidos y aspiraciones comunes sin necesidad de depender financieramente de ellos.
Una nueva visión de la hipergamia, impulsada por el feminismo contemporáneo, que se convierte así en un símbolo de libertad y elección consciente. Desde hace décadas, algunos movimientos sociales han sido clave para fortalecer y visibilizar la participación de las mujeres en la economía global. Gracias a estos avances, las mujeres han consolidado su papel esencial en el desarrollo económico y social de la sociedad, logrando una mayor libertad para tomar decisiones tanto profesionales como personales, incluyendo la elección de su pareja. De ahí que la plataforma de citas de lujo Seeking.com introduzca el término Hipergamia Moderna para reconocer y celebrar esta tendencia de elegir a tu pareja basada en valores, metas y un estilo de vida compartido.
Y es que es innegable que el aumento de mujeres en posiciones de liderazgo y sectores altamente competitivos es una prueba clara del empoderamiento económico femenino. En Europa, la situación refleja avances importantes, con un promedio de participación laboral femenina que ronda el 68,4% en 2023, de acuerdo con la Oficina de Estadística de la Unión Europea (Eurostat). Países como Suecia y Dinamarca destacan con tasas cercanas al 80%, mientras que algunos otros, como Italia, aún tienen retos con cifras por debajo del 55%.
Por otro lado, en España, la evolución ha sido particularmente destacada. La tasa de actividad femenina ha alcanzado el 53,8% en 2023, según el Instituto Nacional de Estadística (INE). En 2015, este porcentaje era del 47,3%, lo que supone un avance de más de seis puntos porcentuales en menos de una década. Este crecimiento ha sido impulsado, en parte, por medidas como el aumento de la flexibilidad laboral y políticas de conciliación entre vida laboral y personal.
"La idea de que si una mujer quiere salir con un hombre de éxito al que admira y en quien se fija, no es una verdadera feminista es una narrativa que no me resultaba atractiva ni aplicable, y tampoco encaja ya en nuestra comunidad. Las mujeres merecen autonomía y respeto por sus decisiones: mi marido y yo dirigimos Seeking como socios, codirectores generales e iguales. Cada parte de la relación es valiosa, porque forma parte de un todo", apunta Dana Rosewall, Co-CEO de Seeking.
Para muchas mujeres, Seeking ofrece la posibilidad de empoderarse en sus decisiones, eligiendo relaciones que se alinean con sus intereses y metas a largo plazo, tanto en lo personal como en lo profesional. Actualmente, las mujeres están redefiniendo no solo su papel en el mundo laboral, sino también en el ámbito de las relaciones, desafiando ideas preconcebidas y abrazando nuevas formas de conectar con otras personas que valoran tanto su éxito como su individualidad.
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